Consejos
John Deere: Refrigerantes
¿Con qué está enfriando su
motor?
Uno
de los requisitos más importantes para que un motor de
combustión interna (nafta, diesel o gas natural) pueda
alcanzar los límites de trabajo previstos, se refiere al
enfriamiento del motor y más específicamente a mantener la
temperatura del mismo en las condiciones de diseño en forma
constante en el tiempo.
Para tener una idea completa acerca de
la importancia de mantener la temperatura del motor dentro de
sus límites establecidos, debemos recordar que, por ejemplo,
en un motor diesel solamente entre el 35 % y el 40% de la
energía producida por el combustible se transforma en
potencia. (No se toma en cuenta el rendimiento térmico de un
motor, el mismo depende de la relación de compresión y la suma
de las pérdidas debidas a la combustión y las fugas)
El resto de la energía generada por el
combustible, vale decir, casi dos tercios, se elimina del
motor a través de los gases de escape, de la radiación y por
el sistema de refrigeración. Es por esta razón que el sistema
de refrigeración toma tanta importancia para la vida útil de
un motor, ya que es el responsable de retirar casi un tercio
del calor generado en la cámara de combustión.
De lo anterior, se deduce que, si se
presentan fallas en el sistema de refrigeración probablemente
se producirán incrementos de temperatura considerables en el
interior del motor, lo que podría causar severos daños
irreversibles.
Consecuencias
de una refrigeración deficiente o de
sobrecalentamientos
No debemos perder de vista que la temperatura en
el interior de la cámara de combustión puede llegar a 900/1000
°C, las cabezas de las válvulas de escape pueden llegar a
ponerse al rojo y, si bajo estas condiciones, suspendemos el
flujo de enfriamiento, en muy poco tiempo podemos llegar a
fundir los metales más cercanos a la cámara de combustión.
Por ejemplo, un sobrecalentamiento
puede generar una aceleración en la velocidad de oxidación del
aceite lubricante, provocando de esta manera una deficiente
lubricación, formación de depósitos carbonosos y desgaste
metálico con todas las consecuencias que esto significa.
Si ponemos mayor atención a lo que
ocurre en los cilindros, veremos que cualquier incremento de
temperatura por encima del valor de diseño, provocará una
disminución de la viscosidad de la película de lubricante
sobre las paredes del cilindro, provocando el roce de metales
con el consiguiente desgaste de las piezas. Este daño es de
tipo irreversible, ya que si de manera inmediata mejoramos el
enfriamiento, el desgaste producido no se podrá solucionar.
Pero también se puede generar otro
tipo de fallas como picaduras por corrosión, cavitación,
erosión, agrietamiento de culatas, agarre de aros en los
pistones o taponamiento de radiadores.
Por lo tanto,
resulta imprescindible que el sistema de refrigeración de
nuestro equipo siempre funcione perfectamente. De no ser así,
la vida útil del motor disminuirá drásticamente.
Cuidando de
que no se produzcan fallas en el sistema de refrigeración
Con el fin de estar atentos a
las fallas, consideramos importante detallar el origen
de las mismas para que usted pueda prevenirlas:
- Falla en el flujo
refrigerante: A) Mala calidad en el líquido refrigerante; B)
Una deficiente concentración del aditivo refrigerante; C)
Una deficiente calidad del agua (alta concentración de
dureza)
- Fallas mecánicas del
sistema
- Fallas en la bomba del
sistema
- Fallas en el termostato,
que regula un mayor o menor flujo de agua por el sistema
- Falla en la válvula de
presión (tapa del radiador), normalmente el sistema de
refrigeración trabaja presurizado aproximadamente 1,2
Kg/cm2.
- Falla en la válvula de
alivio (tapa del radiador), esta falla disminuye la presión
del sistema y elimina el fluido refrigerante
Las fallas de
tipo mecánicas pueden ser prevenidas por una visita al taller
de servicio donde deben revisar que todos los elementos
mecánicos trabajen en forma óptima. Se debe adoptar la
costumbre de revisar por completo el sistema mecánico una vez
por año.
Pero las fallas del líquido
refrigerante por lo general están en nuestras manos, ya que
depende del tipo de agua que utilicemos y del líquido que
elijamos. Surge entonces una pregunta muy importante:
¿Está usando
el refrigerante / anticongelante más indicado para su
maquinaria?
Aquellos que no eligen
el producto idóneo según la función específica de su
maquinaria tendrán que contestar que no. Los sistemas de
enfriamiento de motores de trabajo pesado exigen una atención
y protección muy particulares en todas las estaciones del año.
Por desgracia, muchos propietarios no
insisten en darle a los sistemas de enfriamiento de su
maquinaria el servicio de mantenimiento necesario con la
regularidad recomendada. O, en caso de hacerlo, pueden creer
que cualquier marca de anticongelante o refrigerante les va a
servir.
Pero eso no es cierto. Si bien la
mayoría de los anticongelantes y refrigerantes previenen
contra los riesgos de congelación o ebullición, no cumplen
como debieran en la maquinaria dedicada al trabajo pesado. No
ofrecen la protección equilibrada que el sistema de
enfriamiento exige para poder cumplir de manera eficaz en
condiciones de presión y temperatura elevadas y con un flujo
fuerte de refrigerante.
Para dar respuesta a esta necesidad,
John Deere ha creado un anticongelante/refrigerante de
formulación especial para cumplir concretamente con las
exigencias de los motores fabricados para fines rigurosos:
Cool-Gard™, un refrigerante/anticongelante especialmente
diseñado para cubrir los requerimientos del agro.
Es el mismo anticongelante que viene
de fábrica en la maquinaria John Deere. De hecho,
nuestros ingenieros recomiendan usarlo en todos los motores
diesel y nafteros destinados al trabajo liviano y pesado y en
los automóviles también.
¿Porqué
conviene escoger Cool-Gard™?
- Porque Cool-Gard™ viene
mezclado, listo para usar, con una formulación que incluye
un cincuenta por ciento de agua desmineralizada y tiene un
punto de congelación de – 37° C.
- Además, cuenta con un
acondicionador de refrigerante, aditivos para combatir la
corrosión y agentes anti-espumantes para evitar la
cavitación, la oxidación, la corrosión y escamas en las
camisas.
- Como si esto fuera poco,
este producto cuenta además con una vida útil de 5 años o
5.000 horas, lo que ocurra primero.
A la hora de decidir la compra de
su próximo refrigerante, piénselo seriamente. Elija
John Deere Cool-Gard™: La máxima protección para su
sistema de enfriamiento durante el año entero.