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Historia de John Deere

La
revolución de la agricultura en el Oeste norteamericano
John Deere fue un herrero norteamericano que en el año
1836 decidió emigrar al oeste de Estados Unidos, en
plena época de su colonización.
Al
poco tiempo de establecer su herrería en Grand Detour
(Illinois), comprobó que la conquista de nuevas tierras
estaba resultando mucho más difícil de lo esperado: los
suelos fértiles y arcillosos de las praderas
norteamericanas se adherían constantemente a los
tradicionales arados de hierro fundido, obligando al
agricultor a limpiar el arado cada pocos metros y
haciendo casi imposible realizar las labores agrícolas
básicas.
John Deere no se quedó al margen de este problema. Desde
su herrería experimentó con distintas formas y
materiales en busca de una reja cuya superficie
impidiera la adhesión de tierra y evitar asi que los
arados quedaran atascados con tanta frecuencia. Un día
del año 1837 decidió probar con un nuevo material.

La
hoja de una vieja sierra le proporcionó el acero
necesario para fabricar un cuerpo de arado ligero y
extremadamente pulido. Tal como John Deere sospechaba,
la prueba del nuevo material fue definitiva: el suelo
resbalaba perfectamente sobre la superficie del arado
sin producir atascamientos. John Deere había fabricado
el primer arado autolimpiable, que hizo posible el
cultivo en las fértiles praderas de Norteamérica.
Pocos años después de su invento John Deere ya atendía
más de 1.000 pedidos de arados al año en su primera
fábrica de Moline (Illinois), importaba de Inglaterra
acero de calidad superior y su nombre era asociado con
arados de la máxima calidad y de alta productividad.

El cliente,
el desarrollo y la calidad: un objetivo constante
John Deere fue un hombre de negocios ejemplar con una
visión industrial claramente adelantada a su época. Así
lo demuestran su perseverancia en el desarrollo de
nuevos productos, su esfuerzo por satisfacer las
necesidades de los clientes y su continua búsqueda de un
nivel de calidad superior. Estos tres principios
empezaron a aplicarse de forma generalizada en el mundo
occidental un siglo más tarde y aún hoy, más de 160 años
después, mantienen su vigencia.

Estos tres pilares han sido la base firme sobre la que
se gestó el desarrollo de Deere & Company en sus más de
160 años de historia y hoy en día siguen constituyendo
el objetivo de nuestra filosofía empresarial.
Del arado
de 1837 a los satélites del Siglo XXI
En
1846 John Deere cambia su ciudad de residencia a Moline
(Illinois) para facilitar el transporte fluvial del
acero laminado que desde 1843 importaba desde
Inglaterra. Desde entonces hasta hoy la sede central de
la compañía se encuentra en dicha ciudad.
Hasta 1914 la compañía fue ampliando progresivamente sus
líneas de productos llegando a cubrir una amplia
variedad de maquinarias para la agricultura. En dicho
año Deere & Company lanza su primer tractor, el Waterloo
Boy, que montaba un motor de la compañía Waterloo
Gasoline Traction Engine Company. Dicha compañía fue
adquirida por Deere & Company en el año 1918, y supuso
el inicio de las actividades de fabricación de motores
John Deere. Desde aquel momento los tractores y los
motores John Deere han sido dos de los productos más
emblemáticos de la compañía.

Las
operaciones de Deere & Company, que hasta los años 50
habían estado concentradas en el territorio
norteamericano, experimentan un tremendo crecimiento
cuando la compañía decide abrir mercados hacia Europa y
Sudamérica. En 1956 se crea la división de actividades
de ultramar y, con la adquisición de las fábricas y
otras instalaciones de la marca Lanz, se inician las
actividades en el continente europeo. Al mismo tiempo se
extienden las actividades hacia el sur creando la
fábrica de John Deere en Monterrey (México) y una
fábrica de tractores e implementos en Argentina (1958).
En 1959 se inician las actividades en el continente
australiano.
Esta acertada política de expansión condujo a John Deere
a convertirse en el mayor fabricante mundial de
maquinaria agrícola, condición que ha mantenido con
orgullo desde entonces.
En
el año 1963 se inicia la actividad en el mercado de
equipos para el cuidado de parques y jardines, y en el
año 1987 se empiezan a comercializar equipos para campos
de golf, actividad en la que, tras muy pocos años de
funcionamiento, John Deere se coloca como líder del
mercado.
En
la última década del Siglo XX, la actividad de John Deere
ha mantenido su importante ritmo de crecimiento en
cuanto a mercados, nuevos negocios e innovación.

Se
ha creado una División de Nuevas Tecnologías encaminada
a diseñar y desarrollar soluciones que permitan a
nuestros clientes aprovechar al máximo herramientas de
última generación como Internet o el posicionamiento
global por satélites (GPS). El trabajo de este grupo, ha
permitido a Deere tener en funcionamiento más de 200
aplicaciones en Internet para sus empleados,
concesionarios, proveedores y clientes, y disponer de
uno de los sistemas más avanzados de agricultura de
precisión apoyada en la localización vía satélite.
Por
otro lado, la expansión geográfica de la empresa
continúa. La apertura de nuevas fábricas en la India y
Turquía y la expansión hacia países con un alto
potencial de crecimiento como China son constancia de
esto.
La
situación actual de las distintas divisiones Deere &
Company nos permiten afrontar con las mayores garantías
los nuevos retos del futuro y auguran un futuro
prometedor y tan lleno de éxitos como los que tuvimos en
el pasado.
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